Una multitud acompañó la tradicional ceremonia en el puerto local.
El Puerto de Bahía Blanca vivió una jornada de fiesta con la llegada de San Silverio, patrono de los pescadores. La tradición, que se mantiene hace décadas, volvió a reunir a familias, trabajadores portuarios y autoridades locales. La procesión marítima fue el momento más emotivo del día. Las embarcaciones engalanadas acompañaron la imagen en un clima de devoción.
El evento incluyó actividades culturales, espectáculos y una feria gastronómica. Los pescadores destacaron que la celebración es un homenaje a su labor cotidiana. También remarcaron que es una oportunidad para mostrar el trabajo de la comunidad portuaria. El puerto, por su parte, reforzó servicios y seguridad para recibir a los visitantes.
La llegada de San Silverio tiene un fuerte arraigo en la identidad bahiense. Cada año crece el número de asistentes, lo que consolida a la festividad como un atractivo turístico. Las autoridades valoran su impacto social y económico. Comerciantes afirmaron que el movimiento fue superior al del año pasado.
La jornada concluyó con una bendición colectiva y un reconocimiento a los pescadores. Para muchos, el evento simboliza esperanza en tiempos difíciles. La comunidad portuaria ya prepara actividades para el próximo año. San Silverio, una vez más, unió tradición, fe y trabajo.





