El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea enfrenta un escenario incierto tras la decisión de Italia y Francia de frenar su firma. Las objeciones se centran en el impacto sobre productores locales europeos.

Desde Bruselas reconocen que aún quedan tensiones por resolver, pese a que el texto incluye herramientas de protección para el agro.

Para los países del Mercosur, el tratado es clave para ampliar exportaciones y acceder a nuevos mercados.

Sin definiciones políticas claras, el acuerdo queda nuevamente en pausa.


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