La Cumbre del Mercosur que se realizará en Brasil estará atravesada por las dudas sobre el acuerdo con la Unión Europea, un tema central en la agenda regional y clave para las economías sudamericanas.
Italia y Francia mantienen objeciones al tratado, principalmente por el impacto que podría tener sobre sectores productivos sensibles, lo que complica la posibilidad de avanzar en una firma durante este año.
En ese marco, el presidente Javier Milei viajará a Foz de Iguazú con una propuesta clara: avanzar hacia una mayor apertura comercial y habilitar acuerdos por país, aun cuando eso implique revisar los consensos internos del Mercosur.
La iniciativa vuelve a exponer las diferencias de enfoque entre los gobiernos de la región, en un bloque que debate su rumbo estratégico frente a un escenario global cada vez más competitivo.





