Los países de la Unión Europea aprobaron el acuerdo comercial con el Mercosur tras una reunión de embajadores en Bruselas. La mayoría de los 27 Estados miembros votó a favor del pacto, pese a la resistencia de países como Francia, Irlanda y otros que plantearon objeciones sectoriales.
El respaldo político destraba una negociación que llevaba más de dos décadas y abre la puerta a la ratificación definitiva del tratado. El acuerdo prevé una reducción progresiva de aranceles, mayor acceso a mercados y reglas comunes en comercio, servicios y estándares ambientales.
Para los países del Mercosur, el aval europeo representa una oportunidad estratégica para ampliar exportaciones y atraer inversiones. Sin embargo, el proceso aún deberá superar instancias parlamentarias y debates internos en varios países de ambos bloques.





