El Índice de Precios al Consumidor (IPC) difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos marcó una suba del 2,9% en enero respecto de diciembre y acumuló 32,4% interanual. El dato confirma que la inflación no logra desacelerar en el arranque del año.
La división con mayor incremento fue Alimentos y bebidas no alcohólicas, con 4,7%, seguida por Restaurantes y hoteles, que treparon 4,1%. El impacto en productos básicos volvió a golpear el poder adquisitivo.
El Gobierno decidió mantener la metodología tradicional de medición, dejando sin efecto la actualización de la canasta que se había anunciado meses atrás. La cifra, aunque moderada en comparación con picos previos, mantiene la presión sobre el consumo.
Analistas advierten que el comportamiento de alimentos será determinante para la dinámica inflacionaria de los próximos meses.





