La Cámara alta se apresta a discutir este miércoles el proyecto oficial de reforma laboral impulsado por el Gobierno de Javier Milei, en una sesión atravesada por negociaciones contrarreloj. Desde el oficialismo aseguran que cuentan con los votos necesarios tras una serie de reuniones encabezadas por la titular del bloque libertario, Patricia Bullrich, quien adelantó que el texto tendrá modificaciones que se conocerán en el recinto.
El proyecto propone cambios estructurales en el régimen laboral. Entre los puntos centrales figura la modificación del cálculo de las indemnizaciones —que ya no incluirían aguinaldo, vacaciones ni premios— y la creación de un fondo de cese laboral equivalente al 3% del salario del trabajador, financiado con aportes derivados de cargas sociales.
También incorpora la posibilidad de fraccionar las vacaciones en períodos mínimos de siete días y establece que, al menos cada tres años, una parte del descanso anual deberá tomarse en verano. A su vez, introduce el denominado “banco de horas”, que permitiría compensar horas extra con días libres en lugar de pagarlas en dinero.
La discusión se da en un clima político tenso, con gremios movilizados y gobernadores atentos al impacto fiscal del proyecto. El oficialismo confía en que los cambios consensuados permitirán destrabar resistencias y avanzar hacia la sanción.





