El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que la industria argentina utilizó apenas el 53,8% de su capacidad instalada durante el mes de diciembre. Esta cifra representa un retroceso comparativo frente al 56,7% que se registraba en el mismo mes del año 2024, evidenciando una menor actividad fabril en el cierre del ejercicio. El dato oficial confirma que las plantas industriales están operando a «media máquina», dejando casi la mitad de su infraestructura y maquinaria sin uso. Según los analistas, esta tendencia responde a una contracción sostenida que se viene manifestando desde principios de año.

La baja en la producción impacta de manera directa en el requerimiento de horas de trabajo y en la planificación de inversiones para el sector manufacturero. Al producirse menos bienes, las empresas optan por reducir el uso de sus equipos para evitar la acumulación de excedentes que no encuentran comprador en el mercado interno. El informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos arroja luz sobre una realidad donde la recesión comienza a cristalizarse en los números del sector privado. El desafío para los próximos meses será revertir esta curva para evitar un impacto mayor en los niveles de empleo industrial.

Tendencias