La morosidad en el pago de expensas en la Ciudad de Buenos Aires alcanzó el 31%, según datos del sector inmobiliario, lo que genera alarma en consorcios y administraciones. El incremento responde al deterioro del poder adquisitivo y al impacto de los aumentos de servicios y costos de mantenimiento.

Administradores de consorcios advierten que casi uno de cada tres propietarios o inquilinos presenta retrasos en los pagos. Esto complica el funcionamiento cotidiano de edificios, desde el pago de sueldos hasta el mantenimiento básico.

El aumento de tarifas, seguros y costos de reparaciones elevó el valor mensual de las expensas, presionando sobre economías familiares ya ajustadas. En algunos casos, los consorcios debieron refinanciar deudas o postergar obras.

Desde el sector inmobiliario alertan que la tendencia podría profundizarse si no mejora la situación económica general. La morosidad impacta directamente en la calidad de servicios y en la conservación de los edificios.

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