El sector acumula dos años de caída en las ventas y enfrenta problemas de stock, financiamiento y aumento de importaciones.
La industria textil atraviesa un momento crítico en la Argentina, en un contexto marcado por la caída sostenida de las ventas y un freno en el consumo interno. Según un relevamiento de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria, ocho de cada diez empresas identifican a la baja demanda como su principal problema.
El informe señala que este diagnóstico se repite por tercer año consecutivo y refleja las dificultades de un sector altamente dependiente del mercado interno. En paralelo, cerca de la mitad de las compañías reporta niveles de stock elevados, lo que evidencia la falta de salida para la mercadería producida.
A este escenario se suman otros factores que profundizan la crisis, como problemas financieros, presión impositiva y una suba de las importaciones. Además, datos del INDEC muestran que la utilización de la capacidad instalada cayó al 23,7% en enero de 2026, muy por debajo del 33,9% registrado en el mismo mes del año anterior.





