Las infusiones de hierbas son una opción simple y accesible para aliviar la congestión nasal. Entre las más recomendadas se encuentran el jengibre, la menta, el tomillo y la manzanilla, que aportan efectos antiinflamatorios y ayudan a despejar las vías respiratorias. Estas plantas también pueden favorecer la eliminación del moco.

Para prepararlas, se debe hervir agua y añadir una cucharada de la hierba elegida, dejando reposar durante varios minutos. Luego se cuela y se consume caliente para potenciar su efecto. En algunos casos, se puede sumar miel o limón para mejorar el sabor y sumar beneficios.

Además de beberlas, algunas hierbas pueden utilizarse en vahos o inhalaciones. Este método consiste en aspirar el vapor que desprenden en agua caliente, lo que contribuye a aflojar las secreciones y mejorar la respiración. Es una práctica habitual en cuadros de resfrío o alergias.

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