El planeta alcanzó en 2026 el límite de recursos renovables antes de terminar julio. Esta fecha simboliza que la humanidad ya utilizó todo lo que la Tierra puede regenerar en un año. A partir de allí, se vive a costa de las reservas naturales.
El sobregiro ecológico refleja un uso excesivo de recursos como agua, bosques y suelos. También incluye el impacto de las emisiones que el planeta no logra absorber. La situación evidencia una creciente presión sobre los ecosistemas.
Además, existen diferencias marcadas entre países. Algunos alcanzan ese límite mucho antes por su alto consumo energético y productivo. Este desequilibrio es uno de los ejes del debate ambiental global.





