El eclipse total del 12 de agosto permitirá a científicos estudiar durante unos minutos una región del Sol que normalmente resulta difícil de observar. La NASA desplegará un avión WB-57 que seguirá la sombra lunar para extender el tiempo disponible de observación. El fenómeno podrá ser seguido científicamente desde distintos puntos de Islandia y España.

El avión estará equipado con cuatro cámaras capaces de captar imágenes en luz visible e infrarroja. Los instrumentos podrán registrar al menos 20 imágenes por segundo para analizar estructuras y cambios rápidos en la corona. La misión busca aportar información sobre las protuberancias solares, el calentamiento de la corona y el viento solar.

El operativo también incluirá una campaña de globos científicos. En Islandia se lanzarán 80 globos para estudiar la respuesta de la atmósfera ante la disminución repentina de la luz solar, mientras que en España otros seis medirán el ozono y captarán imágenes de la sombra. Los datos permitirán comparar los resultados con investigaciones realizadas durante eclipses de 2023 y 2024.

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