Las raíces de antiguas montañas que alguna vez dominaron partes de Gondwana podrían permanecer ocultas bajo el hielo antártico. Según una nueva investigación, los sistemas montañosos se extendieron durante miles de kilómetros y alcanzaron dimensiones superiores a las de las grandes cordilleras actuales.

La principal evidencia surge del estudio de circones detríticos, minerales que resisten la erosión y conservan información sobre las rocas de las que provienen. Los científicos analizaron 1.712 granos nuevos y los combinaron con más de 2.000 registros anteriores para reconstruir la historia geológica del continente.

Los investigadores plantean que la erosión de estas montañas pudo haber fertilizado los océanos con nutrientes esenciales y favorecido la producción de oxígeno. El proceso habría contribuido a generar un ambiente más favorable para organismos complejos durante la explosión cámbrica, aunque el propio estudio advierte que se trata de una hipótesis y que todavía existen interrogantes sobre la magnitud y el momento exacto de los cambios en el oxígeno.

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