El interés de Lola por la moda comenzó en un taller escolar cuando tenía cuatro años. Allí aprendió a hilvanar y realizó sus primeras creaciones, entre ellas muñecos de tela y almohadones, hasta que las explicaciones sobre las máquinas de coser despertaron su curiosidad.

A partir de los seis o siete años comenzó a tomar clases para perfeccionarse y aprendió nuevas técnicas de confección. Su formación incluyó costura a máquina, moldería y pintura sobre tela, conocimientos que luego aplicó en la creación de bolsos, prendas y vestidos.

En la Argentina Fashion Week presentó una colección de vestidos de alta costura diseñados y confeccionados a partir de sus propias decisiones. Cada pieza comienza con un dibujo y continúa con la elección de materiales y detalles, en un proceso que la joven espera seguir desarrollando en los próximos años.

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