La actividad económica mostró una caída en febrero y frenó la mejora registrada en enero. El indicador evidenció un retroceso que marca un punto de inflexión en la tendencia reciente. El dato confirma la persistencia de dificultades en la economía.
La contracción se explica por el bajo desempeño de sectores vinculados al mercado interno. La industria y el comercio continúan sin repuntar, en un contexto de consumo debilitado. Esto limita la capacidad de recuperación general.
El resultado enciende señales de alerta sobre la dinámica económica del año. La evolución dependerá en gran medida de la recuperación del consumo. También será clave el comportamiento de los sectores productivos.




