La cantante española mostró una vez más su vínculo con la gastronomía durante su visita a Argentina. Sus elecciones incluyeron platos de alta cocina en Buenos Aires, lo que despertó curiosidad entre sus seguidores. Sin embargo, también dejó ver una rutina alimentaria mucho más básica.
En un restaurante de Palermo, compartió un almuerzo familiar en un ambiente distendido. La experiencia fue destacada por el propio lugar, que remarcó su calidez y sencillez. Aun así, su presencia no pasó desapercibida.
En contraste, su desayuno ideal responde a una lógica práctica y repetitiva. Este tipo de hábitos genera debate sobre la monotonía en su dieta. La combinación entre lujo y simpleza define su estilo alimenticio.





