La OMS advirtió que buena parte de las consecuencias sanitarias de la crisis climática pueden prevenirse con políticas públicas y herramientas que ya están disponibles. Un nuevo informe calcula que su aplicación global podría evitar 1,6 millones de muertes por año.

El paquete incluye alertas sanitarias ante temperaturas extremas, redes de agua potable preparadas para sequías e inundaciones, servicios de saneamiento, acceso a instalaciones de higiene, tecnologías limpias para cocinar y calefaccionar y una revisión de los subsidios e impuestos a los combustibles fósiles.

Los sistemas de alerta por calor se destacan por su relación entre inversión y resultados: la OMS estima que cada dólar destinado a estas herramientas podría generar 835 dólares en beneficios, al permitir anticipar riesgos y organizar asistencia para las poblaciones más vulnerables.

Tendencias