La primavera y el verano son las estaciones más favorables para reproducir el potus, ya que la planta atraviesa una etapa de crecimiento activo, aunque también puede enraizar durante otros meses si recibe suficiente luz indirecta y permanece en un ambiente cálido.

Antes de comenzar, es importante utilizar una tijera limpia y cortar un segmento de tallo que incluya al menos un nudo, porque una hoja separada del tallo no cuenta con la estructura necesaria para desarrollar raíces.

Una vez colocado el esqueje en agua o en un sustrato adecuado, hay que controlar la humedad, evitar el sol directo y esperar a que se formen raíces suficientes para realizar el trasplante sin comprometer su adaptación.

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